Un set de fotos profesionales tuyas con una sola selfie, sin fotógrafo
Necesitas foto para la web, el banner de LinkedIn y la promo del webinar, y no te sale a cuenta reservar un estudio. Esto se resuelve en una tarde.
Si trabajas por tu cuenta, te pasa. Montas una web nueva, preparas un webinar, actualizas LinkedIn, y de repente necesitas cuatro o cinco fotos tuyas que parezcan sacadas el mismo día, con la misma luz y el mismo estilo. Contratar a un fotógrafo para eso son unos cuantos cientos de euros y media jornada perdida. Y si usas las fotos que ya tienes, acabas con un retrato de 2019 recortado de una boda.
Hay una alternativa que ya funciona bastante bien: partir de una sola selfie y pedirle a Nano Banana 2.1, el modelo de imágenes de Google que vive dentro de Gemini, que te coloque en distintas escenas sin que dejes de parecer tú. Lo vi comparado contra ChatGPT Image 2.5, Flux 3 y Seedream 5.0 Pro en 42 pruebas. ChatGPT ganó más rondas en global, pero para meter a una persona real en escenas nuevas y que siga pareciéndose a sí misma, Nano Banana 2.1 fue el claro vencedor. Que es lo que buscamos aquí.
Por qué uso este modelo para este trabajo
Para generar fotos de ti mismo importan cuatro cosas, y en las pruebas este modelo cumplió con todas:
Mantiene tu cara reconocible de una escena a otra, que es lo más difícil.
Cambia la ropa para que encaje con el sitio, en lugar de copiar la camiseta de tu selfie en todas las fotos.
Te coloca con naturalidad en escenas con mucho elemento: oficinas, escenarios, situaciones con movimiento.
Si metes a una segunda persona, les da posturas relajadas y no de maniquí.
Si quieres el detalle completo de esa comparativa, el vídeo original está aquí. Yo me quedo con lo práctico: para este uso concreto, es la herramienta que mejor te mantiene "tú".
Paso 1: apunta qué fotos necesitas antes de abrir nada
Es el paso que se salta casi todo el mundo y el que más ahorra. Antes de generar nada, haz una lista corta de dónde va a vivir cada foto y qué tiene que transmitir. Tres a cinco tomas es un buen punto de partida. Si no, acabas con veinte imágenes simpáticas y ninguna que puedas usar.
Para un consultor freelance que lanza web nueva y un webinar, yo montaría este plan de tomas. Cámbialo por lo que necesites tú:
Retrato para la web (página "Sobre mí"): cercano, mirando a cámara, fondo limpio y luminoso.
Foto de trabajo (banner de LinkedIn): tú con el portátil, en un espacio de trabajo moderno, con aire de que estás a lo tuyo.
Promo del webinar: tú presentando delante de un pequeño público.
Foto con otra persona (opcional): una escena tipo reunión con cliente, si la vas a usar en casos de éxito.
Foto de producto (opcional): tú con tu libro, tu curso o tu producto físico.
Paso 2: sube una selfie que sirva de referencia
Abre Gemini y sube una foto tuya. Esta imagen es tu referencia: el modelo se agarra a ella para que todas las demás escenas se parezcan a ti, así que de ella depende el resto.
Que esté bien iluminada, con luz natural si puedes, de frente a una ventana.
Que se te vea la cara entera, sin gafas de sol, sin gorra y sin sombras duras.
Expresión natural y relajada, no una mueca ni una sonrisa forzada.
Resolución decente: nada de capturas de pantalla recomprimidas ni fotos de grupo recortadas.
Cuanto más fácil sea reconocerte en la referencia, mejor funcionará. Si la foto es mediocre, el set entero lo será.
Paso 3: un prompt por escena, y deja que elija la ropa
Una escena por prompt. No intentes pedir las cinco fotos de golpe. Y fíjate en la última frase de cada prompt, porque es la que evita que salgas con la misma camiseta en todas las tomas: le pides que use ropa y expresión acordes a la escena.
Funcionan igual de bien escritos en castellano. Cámbialos por tu sector y tu estilo:
Toma 1, retrato para la web:
Usa la foto que te he subido como referencia de mi cara. Crea un retrato mío mirando a cámara, con una sonrisa natural y relajada, sobre un fondo claro y luminoso con un poco de desenfoque. Usa una ropa y una expresión que encajen con un perfil profesional cercano. Mantén mi cara, mi pelo y mis rasgos iguales a la foto de referencia.
Toma 2, banner de LinkedIn:
Usa la foto que te he subido como referencia de mi cara. Colócame en una oficina moderna y luminosa, trabajando con un portátil sobre una mesa. Usa una ropa y una expresión que encajen con la escena. Deja espacio libre a un lado de la imagen para poder poner texto encima. Formato panorámico.
Toma 3, promo del webinar:
Usa la foto que te he subido como referencia de mi cara. Colócame presentando sobre un escenario pequeño ante un público reducido, con una pantalla proyectada detrás. Usa una ropa que encaje con la escena y una expresión de estar explicando algo con naturalidad.
Paso 4: si necesitas una segunda persona o tu producto
Para una escena con otra persona, sube una segunda foto, la de esa persona, y explica cómo interactúan. En las pruebas, Nano Banana 2.1 fue el que mejor resolvió las poses de dos personas: gestos naturales en vez de dos figuras rígidas una al lado de la otra.
Toma 4, escena con otra persona:
Usa la primera foto como referencia de mi cara y la segunda como referencia de la otra persona. Crea una escena en una sala de reuniones luminosa donde estamos sentados a una mesa, conversando de forma relajada, yo explicándole algo con un cuaderno abierto. Usa ropa y expresiones que encajen con la escena y mantén los rasgos de ambos iguales a las fotos.
Con un producto, ten cuidado con el texto. El modelo lo clava cuando las letras son grandes y simples, pero se le escapa la letra pequeña cuando además hay una persona en la imagen. Si tu producto tiene la etiqueta llena de texto minúsculo, haz zoom antes de darlo por bueno y plantéate retocar esa parte aparte.
Toma 5, tú con tu producto:
Usa la foto que te he subido como referencia de mi cara y la segunda foto como referencia de mi producto. Crea una foto mía sosteniendo el producto con una mano, mostrándolo hacia la cámara, en un espacio de trabajo luminoso. Usa ropa y expresión acordes a la escena y mantén el producto exactamente como en la foto.
Paso 5: revisa cada imagen de cerca
Antes de publicar nada, haz zoom en la cara, en las manos y en cualquier texto que aparezca. Y pregúntate si alguien que te conoce te reconocería. Si la respuesta es "más o menos", descártala. Una foto que se parece un 80% a ti es peor que no tener foto, porque quien te haya visto en persona o en una videollamada lo nota.
Cuando se le pedían expresiones muy marcadas (una carcajada, un gesto dramático), las caras salían demasiado lisas y perdían parte del parecido. Funciona mejor pedir una expresión natural y, si hace falta más emoción, retocarla en un segundo intento. Yo empiezo siempre por lo relajado.
Paso 6: completa el set y guarda el prompt
Para que todo parezca una sesión de fotos real, usa la misma foto de referencia y la misma estructura de prompt, y cambia solo la escena. Así la web, LinkedIn y las promos parecen la misma persona en la misma marca. Cuando una escena te funcione, copia ese prompt a un documento. La próxima vez que necesites una foto nueva para una página o una campaña, pegas, cambias el escenario y listo.
Mi plantilla base, con los huecos entre corchetes:
Usa la foto que te he subido como referencia de mi cara. Colócame [descripción de la escena: dónde estoy, qué hago, qué hay alrededor]. Usa ropa y una expresión que encajen con la escena. Mantén mi cara, mi pelo y mis rasgos iguales a la foto de referencia. [Opcional: formato, espacio libre para texto, tipo de luz.]
Casos de uso más allá del consultor
El mismo flujo vale para muchos más perfiles. Una vez que tienes la referencia y un prompt que va bien:
Si das charlas o haces coaching, una promo de evento con tu cara al frente de la sala.
En una inmobiliaria, fotos de agente cálidas para folletos y buzoneo de pisos.
Si tienes una tienda, fotos tuyas usando tu propio producto, de estilo de vida, para redes.
Si das clase, meterte en una escena histórica para abrir la sesión con una sonrisa.
Con familia y amigos, una tarjeta de cumpleaños con el homenajeado y tú.
Cuándo cambiar de herramienta
Nano Banana 2.1 no lo hace todo. En la comparativa, ChatGPT Image 2.5 fue mejor para infografías densas con mucho texto, para copiar un estilo artístico concreto y para las hojas de personaje (una página con un personaje visto desde todos los ángulos). Si lo que necesitas es un cartel con párrafos de texto, no insistas aquí y usa ChatGPT. Para fotos de ti mismo, esta es la que probaría primero.
Una última cosa, de criterio más que de técnica: que puedas generarte fotos en cualquier escenario no significa que debas inventarte situaciones que no existen. Para fotos de marca personal (retratos, tú trabajando, tú presentando) me parece un uso razonable. Si empiezas a fabricar "eventos" a los que nunca fuiste o clientes que nunca tuviste, te la juegas sin necesidad.
Mi propuesta para hoy: elige la selfie con mejor luz de tu galería, escribe la lista de tres tomas que necesitas y genera solo la primera. Si te reconoces, ya tienes el método. Si no, cambia la referencia y vuelve a probar antes de pasar a la siguiente.
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