Tu contexto portátil: el documento que evita que cada IA te trate como a un desconocido
Llevas meses enseñando a ChatGPT cómo trabajas y, cuando abres Claude o Gemini, vuelta a empezar. Esto va de arreglar eso.
Esta semana abrí una IA que llevaba tiempo sin usar, escribí "mejora este texto" y me devolvió algo tan genérico que cerré la pestaña. No era mala. Simplemente no tenía ni idea de quién soy, qué tono uso, para quién escribo ni qué significa "mejorar" para mí.
Y eso ya se lo había explicado a otras cuatro. A ChatGPT, hace meses. A Claude, también. A Gemini, a medias. Cada una sabe un trozo distinto de mí y ninguna comparte nada con las otras.
Casi nadie usa una sola IA. Saltamos entre ChatGPT, Claude, Gemini, Perplexity, el copiloto del trabajo, a lo mejor un agente personal. Y cada vez que cambiamos de herramienta pagamos un peaje que no se ve: volver a contar quiénes somos.
Por qué importa ahora
Cambiar de herramienta ya no cuesta lo mismo que antes. Antes el problema eran los datos: exportabas tus archivos, migrabas tus contactos y listo. Ahora el problema es el contexto, es decir, meses de comprensión acumulada sobre cómo escribes, en qué andas metido y qué quieres decir cuando pides "hazlo mejor".
Los datos se descargan. El contexto, hoy, casi nunca. Así que cada IA que pruebas empieza de cero, y la memoria de cada producto acaba funcionando, quieran o no, como una pequeña jaula. Cuanto más le cuentas a una IA, más te cuesta irte.
Con el tiempo, lo que está cerrado termina abriéndose. Pasó con el correo, con el número de teléfono, con la exportación de datos. Pero no hace falta esperar a que alguien lo abra por ti. Se llama contexto portátil: un documento tuyo, que controlas tú, y que puedes pegar en cualquier IA.
Algunos productos ya empiezan a ofrecerte traer lo que has compartido con otras IAs. Mientras eso no sea lo normal, toca montarlo a mano. Son unos 30 minutos y se amortizan el primer día.
El montaje, paso a paso
Paso 1: saca lo que cada IA ya sabe de ti
Empieza por lo que ya has regalado. Abre cada asistente que uses con regularidad y pégale este prompt. En todos: ChatGPT, Claude, Gemini, el que sea.
Quiero llevarme el contexto que tienes sobre mí para usarlo en otras herramientas de IA. Repasa todo lo que sabes de mí a partir de nuestras conversaciones y de tu memoria, y devuélvemelo organizado en estas secciones:
1. Quién soy: profesión, rol, sector, situación personal relevante.
2. En qué estoy trabajando ahora: proyectos, objetivos y plazos que te he mencionado.
3. Cómo escribo y cómo quiero que escribas: tono, longitud, expresiones que uso o que odio.
4. Cómo trabajo: herramientas que uso, procesos, preferencias de formato.
5. Qué me importa: valores, criterios para decidir, cosas que evito.
6. Correcciones frecuentes: cosas que te he pedido repetidamente que cambies.
7. Cualquier otra cosa que te ayude a ser útil conmigo desde el primer mensaje.
Reglas: no inventes nada. Si algo es una suposición tuya y no algo que yo te haya dicho, márcalo como "suposición". Si no tienes información sobre una sección, escribe "sin datos". Entrégalo en texto plano, sin tablas, para que pueda copiarlo fácilmente.
Te saldrán varias respuestas. Algunas se solaparán y otras se contradirán, y ahí está la gracia: cada IA ha visto una faceta distinta de ti.
Paso 2: funde las respuestas en un solo documento
Ahora pega todas las respuestas juntas en una conversación nueva, en la IA que prefieras, y pídele que haga de editora.
Te voy a pasar varias descripciones de mí, cada una generada por un asistente de IA distinto. Quiero que las fundas en un único documento de contexto personal.
Cómo hacerlo:
- Elimina lo repetido y quédate con la versión más precisa.
- Si dos descripciones se contradicen, no elijas tú: dame una lista aparte con las contradicciones para que decida yo.
- Marca con "(suposición)" todo lo que parezca deducido y no declarado por mí.
- Mantén las secciones: Quién soy, En qué trabajo ahora, Cómo escribo, Cómo trabajo, Qué me importa, Correcciones frecuentes.
- Máximo 800 palabras. Redactado en segunda persona para que otra IA lo lea como instrucciones ("El usuario es...").
Aquí van las descripciones:
[PEGA AQUÍ LAS RESPUESTAS]
Paso 3: límpialo tú
Este es el paso que nadie quiere hacer y el que más vale. Lee el resultado con lápiz en la mano.
Borra lo que ya no es verdad. Los proyectos de hace seis meses, los objetivos que cambiaron.
Resuelve las contradicciones que te marcó la lista aparte.
Revisa cada "suposición". Confírmala, corrígela o bórrala.
Quita lo sensible. Datos de salud, finanzas, nombres de terceros, información de tu empresa. Recuerda que este documento lo vas a pegar en servicios de distintas compañías.
Añade lo que ninguna IA sabe. Lo que nunca has contado porque no ha surgido: tus manías, tus líneas rojas, cómo te gusta que te lleven la contraria.
Un buen contexto no se parece a tu currículum. Se parece a lo que le explicarías a un compañero nuevo el primer día.
Paso 4: guárdalo en un sitio que controles
Vale un archivo de texto o una nota. Da igual dónde, con una condición: que lo tengas tú y no dependa de ninguna IA. Si lo dejas solo dentro de la memoria de un producto, vuelves a estar en la jaula.
Ponle fecha y un nombre claro. Yo lo llamaría "contexto-personal" y lo revisaría cada tres meses, o cuando cambie algo importante en tu trabajo.
Cómo usarlo en cada herramienta
Si el documento no llega a la IA, no sirve de nada. Hay tres formas de hacerlo, de menos a más cómoda.
Pegarlo al empezar. En una conversación nueva, lo pegas como primer mensaje. Funciona con cualquier IA y es lo más rápido para probar una herramienta nueva.
Meterlo en las instrucciones personalizadas. ChatGPT y Gemini tienen un apartado de personalización, y Claude te deja fijar preferencias en su configuración. Pega ahí la parte que quieras que se aplique siempre. Los menús cambian de sitio con frecuencia, así que busca algo parecido a "instrucciones personalizadas" o "preferencias".
Fijarlo en un proyecto. Si tu herramienta tiene proyectos, ponlo en las instrucciones del proyecto y se aplicará a todo lo que abras dentro.
Para la primera vez en una IA nueva, uso este mensaje de arranque:
A continuación te paso mi contexto personal. Léelo entero y úsalo como base en esta conversación y en las siguientes: adapta el tono, el formato y el nivel de detalle a lo que describe.
Reglas:
- No me lo resumas ni lo repitas.
- Si algo del documento choca con lo que te pida más adelante, hazme caso a mí en ese momento.
- Si ves que falta información importante para ayudarme, pregúntamela en lugar de suponerla.
- Cuando termines de leerlo, respóndeme solo con: "Contexto cargado" y una frase con lo que entiendes que es lo más importante de mí.
[PEGA AQUÍ TU DOCUMENTO]
La última instrucción tiene truco. La frase de resumen te dice al instante si la IA ha entendido lo esencial o se ha quedado con lo accesorio. Si falla, ya sabes qué parte del documento hay que reforzar.
Un ejemplo para que veas el nivel de detalle
No hace falta que sea largo. Así queda una sección bien escrita (es inventada):
CÓMO ESCRIBO
- El usuario escribe en español de España, en primera persona, con frases cortas y alguna larga para cambiar el ritmo.
- Odia los adjetivos de relleno ("innovador", "revolucionario") y las aperturas genéricas.
- Prefiere el tono de una conversación entre colegas que el de un informe.
- Cuando pide "mejorar" un texto, quiere que se recorte y se concrete, no que se adorne.
- Quiere ver siempre la versión corregida primero y la explicación después, en una línea.
Fíjate en que no dice "escribe bien". Dice qué odia, qué prefiere y qué significa "mejorar" para él. Ahí está la diferencia entre un contexto que cambia el resultado y uno que no hace nada.
Casos de uso donde se nota
Pruebas una IA nueva. En vez de dos semanas de ajustes, la tienes afinada con un solo mensaje.
Cambias de herramienta según la tarea. Una para investigar, otra para escribir, otra para código, y todas con tu criterio.
Empiezas un trabajo o un proyecto nuevo. Actualizas dos secciones y ya está.
Tu IA de siempre empieza a fallarte o te sube el precio. Te vas sin perder meses de aprendizaje.
Lo que no va a hacer por ti
No es una exportación automática. Tienes que repetir el proceso cada cierto tiempo, y si no lo mantienes, el documento envejece y te sabotea con información vieja.
Tampoco es perfecto. Lo que una IA "sabe" de ti por su memoria es un resumen que ha hecho ella misma, con sus sesgos y sus huecos. Por eso limpiarlo no es opcional.
Y ojo con la privacidad. Cada vez que pegas este documento en una herramienta, se lo das a esa empresa. Decide qué entra y qué no antes de guardarlo. Mi regla: si no se lo contaría a un compañero de trabajo nuevo, no va al documento.
Aun así, es de lo que mejor relación esfuerzo-resultado tiene que puedas hacer hoy con la IA. Media hora una vez, y cada herramienta que abras a partir de ahí sabrá con quién está hablando.
Lo que te llevas
Cada IA que usas sabe un trozo distinto de ti, y ninguna lo comparte con las demás.
Pide a cada asistente que te describa y funde las respuestas en un único documento de unas 800 palabras.
Límpialo a mano: borra lo obsoleto, resuelve contradicciones y quita lo sensible.
Guárdalo en un sitio que controles tú, no dentro de la memoria de ningún producto.
Pégalo al empezar, o ponlo en las instrucciones personalizadas o en un proyecto.
Revísalo cada tres meses o cuando cambie algo importante.
Si lo montas, cuéntame qué IA te sorprendió más al describirte y qué te dijo que no esperabas leer. Suele ser lo más interesante del ejercicio.
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